Camaradas en la guerra.
En las de Piamonte, cuando
El señor duque de Feria
Con la jineta me honró,
Le dí, Cosme, mi bandera.
Fué mi alférez; y despues,
Sacando de una refriega
Una penetrante herida,
Le curé en mi cama mesma.
La vida, despues de Dios,