Que, más que á darme valor,

A hacerme cobarde llegas.

Caballero forastero,

Quien no excusó la pendencia

Solo, estando acompañado,

Bien se ve que no la deja

De cobarde. Idos con Dios;

Que no sabe mi nobleza

Reñir mal, y más con quien

Tanto brío y valor muestra.