De barato quiero hacerle
A mi amo otro servicio.—
Mas ¿quién nuestra hacienda vende
Que así hace almoneda della?
¡Vive Cristo, que parece
Plazuela de la Cebada
La sala con nuestros bienes!
¿Quién está aquí? No está nadie,
Por Dios; y si está, no quiere
Responder. No me responda,