Calla, calla, ó vive Dios

Que la cabeza te quiebre.

(Entra en la alcoba.)

Cosme.

Pesárame con extremo

Que lo tal me sucediese.

Ahora bien, vuelvo á envasar

Otra vez los adherentes

De mis maletas. ¡Oh cielos,

Quién la trompeta tuviese