Por fuerza! No le abras, tente,

Sin conjurarle primero.

D. Man.

Cosme, lo que me suspende

Es la novedad, no el miedo;

Que quien admira no teme.

(Lee.) «Con cuidado me tiene vuestra salud, como á quien fué la causa de su riesgo. Y así, agradecida y lastimada, os suplico me aviseis della, y os sirvais de mí; que para lo uno y lo otro habrá ocasion, dejando la respuesta donde hallasteis éste: advirtiendo que el secreto importa, porque el dia que lo sepa alguno de los amigos, perderé yo el honor y la vida.»

Cosme.

¡Extraño caso!

D. Man.