Corrí los inciertos mares,
Hasta que el viento mudado
Levantaron huracanes
De una tormenta de celos,
Montes de dificultades.
Tormenta de celos dije:
Ved, si alguna vez amasteis,
¿Qué esperanza hay del piloto?
¿Qué seguro de la nave?
Bien crêréis, Lisardo, bien,