La lástima se hizo envidia;

Porque no hay gusto tan grande

Cuando hay desengaño, como

Hacer damas y galanes,

O paces para reñir,

O reñir para hacer paces.

Id á ver á vuestra dama,

Que yo sé, aunque más se guarde,

Pues ella tiene los celos,

Que ella está en aqueste instante,