Miéntras me detengo un rato,

Solamente á decir esto:

¿Has creido ya que hay duendes?

D. Man.

¡Qué disparate tan necio!

Cosme.

¿Esto es disparate? ¿Ves

Tú mismo tantos efectos,

Como venirse á tus manos

Un regalo por el viento,