Si mi estrella

Tantas dichas mejora,

Que me eche ménos vuestro sol, señora,

De mí mismo envidioso,

Tendré mi mismo bien por sospechoso

Que posible no ha sido

Que os haya merecido

Mi amor ese cuidado;

Y así, de mí envidioso y envidiado

Tendré en tan dulce abismo