Si viera á mi albedrío andar sin ella,

Negara, vive el cielo, que era mio.

Pues aquel breve instante que gastara

En olvidar, para volver á amarte,

Sintiera que mi afecto me faltara.

Y huélgome de ver que no soy parte

Para olvidarte, pues que no te amara

El rato que tratara de olvidarte.

(Vanse.)