¿Entraste tras mí á esconderte

Tambien en este aposento?

Cosme.

¡Lindo desenfado es ese!

Díme, ¿cómo estás aquí?

¿No te fuiste muy valiente,

Solo, donde te esperaban?

Pues ¿cómo tan presto vuelves?

¿Y cómo, en fin, has entrado

Aquí, trayendo yo siempre