Gozó á la diabla, y despues
Con su forma horrible y fea
Le dijo á voces: «¿No ves,
Mísero de tí, cuál sea,
Desde el copete á los piés,
La hermosura que has amado?
Desespera, pues has sido
Agresor de tal pecado.»
Y él, ménos arrepentido
Que ántes de haberla gozado,