D. Man.
Ya no es tiempo de hablar este.
Yo sé que tengo razon;
Crêd de mí lo que quisiereis,
Que, con la espada en la mano,
Sólo ha de vivir quien vence.
D. Luis.
Ea pues, reñid los dos.
¿Qué esperais?
D. Man.
D. Man.
Ya no es tiempo de hablar este.
Yo sé que tengo razon;
Crêd de mí lo que quisiereis,
Que, con la espada en la mano,
Sólo ha de vivir quien vence.
D. Luis.
Ea pues, reñid los dos.
¿Qué esperais?
D. Man.