«Ven, dijo, hermana fiera,

De nuestro antiguo honor mancha primera;

Dejaréte encerrada

Donde segura estés y retirada,

Hasta que cuerdo y sabio

De la ocasion me informe de mi agravio.»

Entré donde los cielos

Mejoraron, con verte, mis desvelos.

Por haberte querido,

Fingida sombra de mi casa he sido;