Será, que fué por espada.

Abre pues.

D.ª Áng.

¡Ay de mí triste!

Mi hermano es.

D. Man.

No temas nada,

Pues mi valor te defiende.

Ponte luego á mis espaldas.

(Pónese Doña Ángela detras de Don Manuel, y abre la puerta Cosme.)