Sus bóvedas abrir,
En cuyo seno ya
Rendido, convertir
Se oye el fiero bramar
En tímido gemir.
Y pues amedrentados
Huyen todos de aquí,
Venid vosotras, ninfas
Del Peneo, venid,
Cuantas de sus cristales
Sus bóvedas abrir,
En cuyo seno ya
Rendido, convertir
Se oye el fiero bramar
En tímido gemir.
Y pues amedrentados
Huyen todos de aquí,
Venid vosotras, ninfas
Del Peneo, venid,
Cuantas de sus cristales