Que áun fingido no me quejo,
Y con Céfalo te dejo
Por ir huyendo de tí,
Verás que mi olvido halló
Causas que tú no previenes;
Pues falso con los desdenes
Pude no estarlo, mas no
Con los celos; y pues yo
Me ausento sin los recelos,
Los sustos ni los desvelos