A pesar de aquel temido

Hado, no tras ese fiero

Desden vayas ofendida;

Que si él finge que te olvida,

Yo no finjo que te quiero.

Dafne.

La misma razon infiero

Que en él, en tí, y no sé á quién

El premio mis ánsias den;

Pues amor y olvido igual,