En los palacios de Atlante,

Dicen que una fuente habia,

Que al que más libre bebia,

Le dejaba más amante,

Y que otra, poco distante,

Al que amante la gustaba,

Libre en su olvido dejaba:

Sin duda, de ambos cristales

Las cláusulas desiguales

Estas son: pues yo, que amaba