Dafne.

(Para sí.) Deshecha fortuna mia,

¿Qué nuevo delirio es este,

Que no veo, que no oigo

Cosa alguna en que no encuentre

Aborrecimiento? Tanto,

Que á mí misma me parece

Que me aborrezco (¡ay de mí!)

Desde aquel instante, desde

Aquel punto...