Las aceradas, corvas
Navajas de marfil,
Con mi sangre manchaba
Las rosas, que hasta aquí
De nieve fueron, para
Que fuesen de carmin.
Y no solo á este susto
Del sueño me rendí,
Pero sañudo áspid,
Que debió de encubrir
Las aceradas, corvas
Navajas de marfil,
Con mi sangre manchaba
Las rosas, que hasta aquí
De nieve fueron, para
Que fuesen de carmin.
Y no solo á este susto
Del sueño me rendí,
Pero sañudo áspid,
Que debió de encubrir