Marte, á quien quise asistir,
Temiendo sus iras,
Penetró del disfraz y el acecho
La cauta malicia.
Y como hácia el Desengaño
Es siempre mi huida,
A pesar de las guardas de celos,
Rompió sus ruinas.
Habiendo en su espejo visto...
Mas ¿qué hay que repita,