En cuanto á tus celos, tener á un tirano
Temor, no es caricia:
Y en cuanto á mi vida, piensa
Que está defendida;
Porque como aquí á tí no te encuentre,
En nada peligra.
Huye pues, huye á los montes.
Adónis.
Venció mi porfía;
Que Amor pudo, pues pudo sin celos