Pues en desmandadas tropas
De esparcidos escuadrones
Todas las ninfas de Vénus
Huyendo vienen.
Sale VÉNUS, suelto el cabello, medio desnuda, ensangrentadas las manos.
Vénus.
Pastores,
Decidme (¡ay de mí!), decidme
Si dijeron unas voces
«¡Piedad, cielos!»