Y Moloc, en hogueras colocado,
Pues los dos merecieron este extremo,
Nembroth por rey, Moloc por Dios supremo,
De donde se siguieron
Tantos ídolos, cuantos hoy se unieron
A estas bodas propicios,
Pues las ven, en confusos sacrificios,
Treinta mil dioses bárbaros que adoro
En barro, en piedra, en bronce, en plata, en oro.
Pensam.