Pues si tú me das aliento
Con que al imperio suba,
Si tú me aplacas los dioses,
Si tú, Vanidad, me ayudas,
Si tú, Idolatría, me amparas,
¿Quién duda, decid, quién duda
Que atrevido, y no postrado,
Tan grande promesa cumpla?
Y así quiero que las dos
Reineis en mi pecho juntas: