¡La mano de Dios! (Adelantándose.)
Baltas.
¿Quién tan atrevido aquí
A mis voces respondió?
Pensam.
Yo no he sido.
Baltas.
Pues ¿quién?
Daniel.
Yo.
¡La mano de Dios! (Adelantándose.)
Baltas.
¿Quién tan atrevido aquí
A mis voces respondió?
Pensam.
Yo no he sido.
Baltas.
Pues ¿quién?
Daniel.
Yo.