Hijo, confieso que el dia
Que el vientre me concibió
De mi madre, fué en pecado,
Y recibí (¡helado estoy!)
Una vida, que á la Muerte
He de pagar (¡qué rigor!)
Cada y cuando que la pida;
Cuya escritura pasó
Ante Moisés, los testigos
Siendo Adan, David y Job.»—