En Baal, barro en Dagon,

Piedra en Baalin, y hierro

En Moab; y hallando en mí

El juicio de Dios inmenso,

A mis voces de metal

Os rendid las dos, rompiendo

Las plumas y las estatuas.

(Sube la estatua y baja la torre.)

Vanidad.

¡Que me abraso!