BALTASAR, EL PENSAMIENTO.

Baltas.

(Despertándose.)

¡Oye, espera, escucha, aguarda!

¡Oh, no me niegues tan presto

Tal vanidad, tal ventura!

(Despierta el Pensamiento.)

Pensam.

¿De qué das voces? ¿Qué es esto?

Baltas.