En viéndote, me olvido
De cuantos pensamientos he tenido,
Y despierto á tu luz hermosa, creo
Más que lo que imagino, lo que veo;
Sólo tu luz podia
Divertir la fatal melancolía
Que mi pecho ocupaba.
Pensam.
¡Eso sí, vive el cielo! que esperaba,
Segun estás de necio,