¡Oid, mortales, oid

El riguroso proverbio

Del Mané, Techél, Farés,

Del juicio de Dios Supremo!

¡Al que vasos profana

Divinos postra severo,

Y el que comulga en pecado

Profana el vaso del templo!

Éntranse luchando los dos, y tras ellos el Pensamiento.

ESCENA XX.