¡Oid, mortales, oid
El riguroso proverbio
Del Mané, Techél, Farés,
Del juicio de Dios Supremo!
¡Al que vasos profana
Divinos postra severo,
Y el que comulga en pecado
Profana el vaso del templo!
Éntranse luchando los dos, y tras ellos el Pensamiento.