De nuestra razon movidos,
Nos provean de un virey,
Alcaide, juez ó ministro,
A quien en tu nombre demos
La obediencia; que no es digno
Que alumbre el Fuego, la Tierra
Fructifique, el centro frio
Divida climas, el Aire
Aliente, y todos remisos
No sepamos para quién