¡Ah del negado auxilio de la luz,

Línea del mal, antípoda del bien,

Ciudad sin Dios! ¡Ah del abismo!

ESCENA IV.

LA SOMBRA.—Sale EL PRÍNCIPE DE LAS TINIEBLAS.

Príncipe.

¿Quién pudo á su invocacion

Obligarme, rompiendo la prision

De infaustos calabozos, á salir

A perturbar de tanto azul zafir