No, porque nunca te ví,

Ni áun á lo léjos oí

El sonido de tus voces.

Sombra.

Esa es tu pena más fiera,

Y ésta mi astucia más rara;

Porque ¿qué al Hombre faltara,

Si su culpa conociera?

Hombre.

¿Luego eres mi Culpa?