(Dentro.) ¡Gloria á Dios en las alturas,

Y paz al Hombre en la Tierra!

Sombra.

¿Qué lejanas voces ¡cielos!

Tan desde otro siglo suenan

Misteriosas, que áun en éste

Me afligen y me atormentan?

Hombre.

¡Cielos! ¿Qué lejanas voces

Tan misteriosas son estas,