Sí, pues entre el bien y el mal,

Al mal le inclinaste.

Albed.

Hicieras

Lo que ahora; que el Albedrío

Inclina, pero no fuerza.

Hombre.

Calla, calla, que me afliges.—

Díme tú, que me consuelas,

¿Cúya aquella voz sería?