Hallarte, estás ya de esotra
Parte del mar, revolviendo
De uno á otro instante la inmensa
Fábrica del Universo,
Tan veloz, que el viento áun no
Te alcanza, con ser tú el viento:
Con todo, esta vez permite
Que tenga, no digo imperio
En tí, sino voluntad,
Y conmovido á mi ruego,