Por su grande multitud
Me aclaman así, advirtiendo
Que en las gentes el mayor
Número á mi cargo tengo;
Bien que negando mis Dioses
El bárbaro Ateismo ciego,
Muchas me llevó tras sí;
Pero no es del caso esto,
Y así, hablando de mí sola,
A atar el discurso vuelvo.