Paréceme que tú ahora
Entre tí estarás diciendo:
«¿Qué razon hay para que
Yo espere nuevo Dios, puesto
Que en la gentilidad mia,
De uno el número pequeño
No pudo hacer falta, cuando
Más de tres mil Dioses tengo?»
Pues para que no lo digas,
Y sepas con qué pretexto