Su Dios espera el hebreo,

De quien los principios tomo

Para mi ley, aunque inquieta

La esperanza de los dos,

Dicta que él aguarda á un Dios,

Y yo aguardo su profeta.

De esta, pues, fija esperanza

De que ha de venir, pendiente

Vivo; y siendo en mí evidente

La fe de mi confianza,