Los sueños son de Behemot
Cuantos padece mi pena;
Y ya que á mí me enajena
De mí mi discurso, dí,
Si Ingenio eres, ya que aquí
Llegaste, qué causa ordena,
Ó, por decirlo mejor,
Desordena, tierra y cielo,
Que desde el pasado hielo
De aquel súbito temblor,