Haga que áun éstas no queden,

Sin que los incendios vivos

De mi pecho les abrasen.

Y pues mi agravio os he dicho,

Y ya no hay inconveniente

En ayudar mis designios,

Despues volveré á buscaros:

Que ahora de vos me retiro

A hacer otra diligencia,

De que os vendré á dar aviso,