Ruido acá dentro de espadas,
Dejo la puerta, y á hallar
Vengo á Don Juan... Mas las armas
Tienen suspensas los dos.
Desde aquí oiré lo que tratan;
Que quizás será su honor
Conveniencia á la desgracia.
D. Dieg.
Esta es vuestra ofensa, y pues
A ser agravio no pasa,