Sabiendo tú cuanto estimo

Tu virtud y tu recato.

Y en fin, tú sola, Beatriz,

Podrás hoy de riesgos tantos

Como amenazan las vidas

De Don Diego y de Don Cárlos,

Y áun la mia (pues es fuerza

Hallarme en el duelo de ambos),

Librarnos.

D.ª Beat.