Aun no sé cuál fué primero.

Rendido ostenté finezas,

Constante sufrí desprecios,

Fino merecí favores,

Celoso lloré tormentos;

Que estas son las cuatro edades

De cualquier amor, pues vemos

Que en brazos del desden nace,

Crece en poder del deseo.

Vive en casa del favor