Y los celos de Madrid

Tomas ahora por achaque,

Múdate muy en buen hora,

Beatriz; pero no me cases:

Que no es mujer para mí,

Mujer que tú me la traes.

D. Cárl.

(Al paño.)

¡Cielos! ¿qué escucho? ¿Quién vió

Tan evidente, tan grande