(Va hácia donde está Don Cárlos.)

Ginés.

¿Esto ha de ser cada dia?

D. Cárl.

(Entreabriendo la puerta del cuarto.)

Aquí no puede entrar nadie.

D. Dieg.

Un hombre está dentro. ¡Cielos!

D.ª Beat.

¡Hombre! ¿Quién?