Téngala Dios en el cielo;

Que á fe que he sentido harto

Su muerte; que desde el dia

Que su Majestad, premiando

Mis servicios, en el reino

De Méjico me dió el cargo

De que vengo, á no más ver

Me despedí de sus brazos.

No quiso pasar conmigo

A Nueva-España, no tanto