Seglares en un convento,
Sin más familia ni gasto
Que á Mari-Nuño y á mí,
Donde en Alcalá han estado
Con sus tias hasta hoy,
Que obedientes al mandato
Tuyo, vuelven á la corte.
Y habiéndolas yo dejado
Ya en el camino, no pude
Sufrir del coche el espacio;